Negrillas, llanegas, trompetas de los muertos y colmenillas: cuatro setas que vale la pena conocer

En nuestro artículo anterior hablamos de los níscalos, los boletus, los rebozuelos y las trompetas amarillas.

Pero los bosques de Cataluña nos ofrecen muchas otras variedades de setas, algunas menos conocidas, que pueden aportar un sabor extraordinario a nuestros platos.

Hoy descubriremos cuatro setas con características muy diferentes: negrillas, llanegas, trompetas de los muertos y colmenillas.

Algunas son propias del otoño, mientras que otras aparecen en primavera.

1. Negrillas: pequeñas setas con mucho sabor

La negrilla, conocida en Cataluña como fredolic, es una seta muy popular, especialmente cuando empieza a llegar el frío.

Podemos encontrarla en pinares y otras zonas boscosas, a menudo a finales de otoño y durante el inicio del invierno.

Es una seta pequeña, de textura delicada y sabor suave, pero con un aroma muy agradable.

¿Cómo podemos cocinarlas?

La sopa de negrillas es uno de los platos tradicionales más conocidos en Cataluña. También están muy buenas en tortillas, salteados y guisos.

Hay que tener en cuenta que son setas delicadas y conviene manipularlas con cuidado.

2. Llanegas: una textura que las hace diferentes

Las llanegas, también conocidas como llenegues en catalán, son setas muy apreciadas en distintas comarcas catalanas.

Una de sus características más conocidas es la superficie viscosa del sombrero, especialmente cuando hay humedad.

Tienen una carne consistente y un sabor agradable, que las hace especialmente interesantes para platos de cocción lenta.

¿Cómo podemos cocinarlas?

Están muy buenas en estofados, guisos y platos de carne con salsa.

Su textura ayuda a dar cuerpo a las preparaciones y las convierte en unas setas especialmente apreciadas en la cocina tradicional.

3. Trompetas de los muertos: el nombre asusta, pero su sabor enamora

La trompeta de los muertos es una seta oscura, casi negra, con forma de embudo.

A pesar de su nombre, es una seta comestible muy apreciada en la cocina.

En Cataluña podemos encontrarla en bosques húmedos, especialmente de árboles de hoja ancha, durante el otoño.

Tiene un aroma intenso y un sabor profundo que combina muy bien con preparaciones de cocción lenta.

¿Cómo podemos cocinarlas?

Son excelentes para preparar salsas, arroces y guisos.

También se pueden secar y triturar para obtener un polvo de setas que podemos utilizar como condimento.

Una pequeña cantidad puede aportar mucho sabor a una receta.

4. Colmenillas: una seta de primavera muy especial

No todas las setas de Cataluña son de otoño.

Las colmenillas, conocidas en catalán como múrgoles, aparecen principalmente durante la primavera y son muy valoradas por su sabor y textura.

Tienen una forma muy característica, con un sombrero lleno de cavidades que recuerda a una esponja.

¿Cómo podemos cocinarlas?

Son excelentes para preparar salsas, rellenos y platos de carne.

Sin embargo, hay una precaución importante: las colmenillas nunca deben consumirse crudas ni poco cocinadas. Necesitan una preparación adecuada y una cocción completa, ya que pueden provocar intoxicaciones.

Una precaución importante cuando vamos a buscar setas

En Cataluña tenemos una gran variedad de setas, pero también existen especies tóxicas e incluso mortales.

Algunas pueden confundirse con setas comestibles.

Por eso, solo debemos consumir setas identificadas con absoluta seguridad. Ni el color, ni el olor, ni el hecho de que un animal se las coma permiten saber si son comestibles.

Cuando las compramos, debemos hacerlo en establecimientos de confianza. Y cuando las recogemos, debemos respetar el bosque y las normas de cada zona.

El secreto está en conocer cada seta

Las setas son un ingrediente extraordinario de la cocina catalana.

Algunas son ideales para hacer a la plancha, otras destacan en una tortilla y hay variedades capaces de transformar completamente un guiso.

Pero hay algo que a menudo pasamos por alto: no todas las setas combinan igual con todas las carnes.

Por ejemplo, un boletus puede aportar un aroma intenso a un guiso de ternera, mientras que un rebozuelo puede acompañar un plato de pollo sin dominar su sabor.

Y precisamente de eso hablaremos en nuestro próximo artículo:

«Níscalos, boletus, rebozuelos… ¿Sabes con qué carne combina mejor cada seta?»